22 de julio de 2009

Testamento de Benedetti





Yo...con la salud algo
quebrantada
y no se si recuperable,
dejo a mi segunda mujer
mis brazos y mis piernas,
en recuerdo de que con
unos y con otras la abarqué y la ceñí,
la incorporé a mi territorio,
la gocé y logré que me gozara.
También le dejo mis rabietas de verdugo
y mis caricias de arrepentido;
mis hoscas vigilias y mis nocturnos de
minucioso amador;
la melancolía que me provocan
sus ausencias y el cielo abierto
que acompañan sus regresos;
la garantía de saberla dormida a mi lado
y la certeza de que velará mi último
sueño.
Yo..dejo también una
canción cadenciosa y pegadiza
que mi madre cantaba en la cocina mientras revolvía
el dulce de leche casero;
dejo un cristal con lluvia
que me ponía alegremente melancólico;
dejo un insomnio con luna creciente
y dos estrellas;
dejo la campanilla con la que llamaba
a la esquiva buena suerte;
dejo una tijerita de acero inoxidable
con la que, a través de los años,
me fui cortando tres o cuatro tipos de bigote;
dejo el cenicero de Murano que recogió
sin inmutarse las cenizas de mis frustraciones;
dejo todos mis apodos
y mis remordimientos clandestinos;
dejo una ficha de ruleta para que alguien
la apueste al treinta y dos;
dejo el relámpago de la memoria
que a veces ilumina los baldíos de mi conciencia;
dejo el cuaderno tabaré cuadriculado
donde fui anotando mis vagos presentimientos;
dejo un ejemplar del Quijote en
papel biblia
con notas al margen que testimonian
mi aburrida admiración;
dejo los gemelos de oro que me regalaron
para mi segunda boda y que nunca estrené pues
uso camisas de manga corta;
dejo la cadenita de mi pobre perro
que murió hace tres años porque
no supo soportar su viudez;
dejo un encuadernado ejemplar de la
oda al carajo, única obra maestra del
ubicuo bandolero que escribió
nuestro himno y el de Paraguay;
dejo el antiguo calzador de mango largo
que uso en mis temporadas de lumbago;
dejo mi valiosa colección de arrugadas expectativas;
dejo un cajoncito de cartas recibidas y otro cajoncito
con copias de las cartas que no me contestaron;
dejo un termómetro enigmático y maravilloso
porque siempre nos fue imposible leer en él
la temperatura nuestra de cada día;
dejo la acogedora sonrisa de la preciosa
pero intocable mujer de un amigo
que es campeón de karate;
dejo el único piojo solitario,
anacoreta, que ingresó hace doce años
en mi geografía corporal
y al que ultimé sin la menor piedad ecologista;
dejo un plano muy bonito de Montevideo,
recuerdo de una época poscolonial y premoon;
dejo mi horóscopo, con sus pronósticos
nunca confirmados; dejo un papel secante
con la firma (invertida) de un ministro del ramo;
dejo un caracol gigante,
recogido en una playa oceánica
que antes de expirar me miró
con la tristeza de su odio salado;
dejo una antena de TV, que sólo aportó
inéditos fantasmas a mi pantalla;
dejo las ojeras de mi hipocondría y
los ardides de mi falso olvido;
dejo un decilitro de ola atlántica
que guardo en un frasco
verdiazul para que no extrañe;
dejo un sueño erótico y su verdad desnuda,
por cierto inalcanzable en la arropada vigilia;
dejo una bofetada femenina, injusta y perfumada;
dejo una patria
sin himno ni bandera
pero con cielo y suelo;
dejo la culpa que no tuve y la que tuve,
ya que después de todo son mellizas;
dejo mi brújula con la advertencia
de que el norte es el sur y viceversa;
dejo mi calle y su empedrado;
dejo mi esquina y su sorpresa;
dejo mi puerta con sus cuatro llaves;
dejo mi umbral con tus pisadas tenues;
dejo por fin mi
dejadez.


MARIO
BENEDETTI





8 comentarios:

allmaacuariana dijo...

Siempre es un placer las cosas que eliges para compartir. Yo también pensé en M. Benedetti para una entrada. desea hacer su viografia y sus principales poemas, pero usando scroll, te espero para que me des una manito gracias. mi correo es: imagem1056@hotmail.com

Lubi Moreno dijo...

Precioso, safiro, exquisito. muchìsimas gracias.

Una preguntita descolgada: ¿para cuando una entrada sobre Josè Pedroni?

Mi admiraciòn y gratitud

SAFIRO dijo...

LUBI MORENO
aparte de festejar que me volvió Speedy, (y que me tiene complicada últimamente), dejame decirte que no me olvidé de José Pedroni.
Un ex-compañero de secundaria me regaló para un ex-cumpleaños...lejano ya, "GRACIA PLENA" de José Pedroni con prefacio...y nada menos, que de LEOPOLDO LUGONES-Año 1967-
Dame un rato, y prometo copiarte ese libro...
La parte de "LA MATERNIDAD" es tremenda, la tengo marcada, mes a mes...por mi mejor amiga, Delia, que había quedado embarazada y...por fin, después de tanto esfuerzo, fue mámá de Matías...Ella es la madrina de mi hijo y mes a mes, yo le enviaba "las Lunas" de Pedroni.
Tengo marcado en el libro: Delia-26/7/78...
"Desde que sé, oh amiga, que llevas el misterio, tu nombre en la caricia de mi semblante serio; y las manos me tiemblan ligeras de esperanza-mis manos, como niños que ríen olvidados después de haber llorado.
Pienso vivir en calma; deseo ser más justo;
Quiero quererte siempre: y he aquí que otro gusto le siento al pan del día, que no en vano se besa,
y el agua del aljibe, y al vino de tu mesa.
Tengo los ojos nuevos, y el corazón. Admiro las cosas más humildes, y te miro, y te miro sin hablar.
¡Oh, todo por el hijo que tengo que esperar!
Esperar...Es tan dulce la espera acompañada para quien, siempre solo, nunca ha esperado nada."

...y sigue, se lo mandé a mi amiga Delia, cuando casi al año de nacer mi hijo, Darío, del que ella sería la madrina, supe que ella quedaba...y después de muchos intentos, embarazada de su único hijo, que es un ser muy dulce y que se llama Matías.

Pedroni, tiene una parte importante en mi vida....te prometo copiar las "Nueve lunas"...

Gracias por venir, un beso grande, para vos.

Irma

CANTO EN FLOR dijo...

Safiro Querida!

Aún con el cuerpo estremecido, te digo gracias!

El epitafio más lúcido, el más sereno, el más triste, el más real.

Un abrazo y beso con algunas lágrimas.

RosaMaría dijo...

un canto a lo vivido este testamento.. yo siempre miro el vaso medio lleno... me encantó...si me permit´ts lo pondré en mi blog, el 12 de aosto. derás x qué...
es que el 11 me quitan el yeso de mis deditos, y solo copioy pego x ahora.

besos y felicitaciones x tu blog

SUsana dijo...

Safiro:
¡Qué HOMBRE!
Por favor, es imposible sentirse serena cuando sabes que se despedía en serio, que no era un escrito más.

José Pedroni, sus nueve lunas, la cuna que hizo para su hijo, el nombre pensado.
Para mí también es un libro muy especial. Me regaló Dorita, la directora de la Escuela 39, para mi cumpleaños hace cerca de 40 años, con una dedicatoria hermosa.
En esa época no tenía un peso, todo lo copiaba en la biblioteca, o en un libro prestado, pero mis chicos tenían sus poesías y yo alimentaba mi alma.
Gracias por todo lo compartido.
SUsana

RosaMaría dijo...

hermoso y entrañable lo que ponés de tu amiga...y pedroni..
copié lo de bevedetti. buen fin de semana, gracias.

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

Te traigo...esto!

(por si tenés frío)

:) Muáks!